Los 20 consejos de dinero que me hubiera gustado recibir a los 20 años

No hace falta ser un experto en finanzas para saber que hay que pensar en el futuro, darle una importancia al ahorro y considerar la deuda como un riesgo. Pero definitivamente la edad entre los 20 y los 30 es la de mayor experimentación para los jóvenes, por lo que hay cosas que “se valen” y se admiten para aprender de ellas y tenerlas como enseñanzas el resto de la vida.

Es por eso que ya una vez una persona se acerca a los 40 años es común escucharla decir frases típicas como “me hubiera gustado haber hecho esto…” o “mejor hubiera sido que…”, especialmente cuando se trata de temas de dinero. Ya ante el arrepentimiento, no hay nada que hacer. Especialmente porque cuando se trata de consejos, entre más le digan, quizás, menos lo haga y cometa sus propios errores para darse cuenta de “qué es lo bueno y qué es lo malo”.

Pero también hay un dicho popular que reza que es más sabio aquel que escucha y aprende de la experiencia de las demás. Con esto, puede tener una perspectiva de la situación desde afuera, en vez de tener que lamentarse, a futuro.

Incluso, sea cual sea la edad que usted tenga, actualmente, puede considerar qué le hubiera gustado decirse a sí mismo hace cinco años atrás o unos diez años atrás y que, aunque no hubiera hecho un cambio definitivo, quizás sí hubiera impactado de forma positiva en su vida.

Así, aquí le tenemos una lista de esos 20 consejos, según expertos de Blonde on a Budget, Save Money Dammit, Budgets are Sexy y Fortune, sobre dinero:

1.    La tarjeta de crédito no es mala, la deuda sí. Deje de creer en todo lo que le dicen sus padres, tíos y abuelos que tener una tarjeta de crédito es lo peor. El plástico no es malo, ni tampoco sucederá nada si lo tiene en su billetera. El tema es cómo lo debe usar, la forma adecuada. Esta sí es la forma correcta para usar su tarjeta de crédito.

2.    Deje de comprar cosas baratas. Sí, por el precio. Pero a veces es mejor saber que va a invertir en algo que le cueste un poco más pero que, a la vez, le dure mucho más tiempo. No es lo mismo que usted gaste $50.000 cada tres meses en unos zapatos, que le van a durar entre 3 y 5 meses, a gastar $200.000 en unos que le duren dos años. El esfuerzo vale la pena.

3.    Ese juego de Xbox que tiene en mente… mejor para luego: o cualquier tipo de gasto que le requiera meterse en una deuda y que, realmente, sea algo que no tiene una vida útil para su trabajo o vida personal. Aunque puede ayudarlo a desestresarse, sea consciente, lo dejará de usar en un par de meses.

4.    Está bien vivir en arriendo: no es malo ni tampoco se deje presionar por su familia que le insiste en que se meta en un crédito de vivienda. Efectivamente se trataría de una inversión, de contar con la posibilidad de tener “dónde meter la cabeza” sin preocuparse y, por supuesto, empezar a construir su patrimonio propio. Pero entre más ahorre para la cuota inicial, mejor será. Aprenda por qué.

5.    Con lo que gasta en las salidas de cada fin de semana, estaría haciendo una cuota para ese viaje a Europa que tanto ha planeado. Aunque no le gusten las cuentas, lo cierto es que usted mes a mes, por poco dinero, puede estar gastando cerca de $50.000 entre comidas, bebidas y transporte. Eso, al mes, representa $200.000, lo que al año es $2’400.000. ¿En serio quiere seguir gastando tanto en sólo rumba? Un par de fin de semanas en la casa no le hace daño a nadie o, por lo menos, hacer la rumba en su casa de una forma más económica.

6.    Considere una idea de emprendimiento: la situación de empleo puede ponerse complicada a futuro y no hay nada que pueda ser más seguro que el hecho de contar con su propia fuente de ingresos. No necesariamente tiene que ser algo que le implique renunciar y volverse independiente, pero sí puede tratarse de algo que le ofrezca ingresos alternos.

7.    La cantidad de dinero no determina su nivel de éxito: deje de ver las fotos en twitter, Facebook o Instagram de sus compañeros. El hecho de que ellos se la pasen viajando o comprando cosas no significa que sean más exitosos, simplemente es o que están muy endeudados, que aún cuentan con el apoyo de sus padres o que han ahorrado toda la vida para ello.

8.    Asegúrese de su trabajo: busque el campo y la industria en la que realmente quiere desempeñarse el resto de su vida. No tenga miedo a probar, buscar nuevas direcciones y oportunidades extrañas, en eso, puede encontrar muy buenas experiencias.

9.    La situación va a estar jodida… siempre se lo dirán. Lo importante, ante esto, es estar preparado en todo sentido: económica y sicológicamente. La vida no siempre es la misma, todo tiene sus etapas y la economía de los países también es cíclica, así que no siempre existirán las oportunidades que espera, ya sea de empleo o de inversión.

10.    Así odie que le hablen de impuestos, le tocará aprender de ellos. Incluso, si su profesión no tiene nada que ver con ello. Debe aprender cuál es la dinámica de los impuestos, a quién se los cobran y por qué. Si lo entiende desde joven no necesitará gastar dinero a futuro en contadores, cuando sea su turno de empezar a pagarlos.

11.    Sí, sí va a viajar a futuro: deje de presionarse por no tener un trabajo que se la pasa viajando a diferencia del de algunos de sus compañeros de colegio. Tiene una década entera en la que podrá planear el viaje de su vida y que le implicará, por supuesto, ahorrar también. 

12.    Los que más tienen son quienes más colgados pueden estar. Nuevamente, con respecto al tema de compararse con quienes tienen su misma edad, considere que cada persona tiene su propio estilo de vida y tiene unos orígenes distintos. Detrás de la felicidad de las fotografías en redes pueden esconderse grandes deudas y, créame, usted eso no lo envidiará. “Las 8 características de la gente sin deudas, ¿cómo lo hacen?”

13.    Deje de pagar mes a mes: así usted crea que es organizado con sus finanzas y que sabe manejar sus cuentas, lo ideal es que deje de vivir en el día a día. La mayoría de personas se sienten tranquilas por el simple hecho de hacer el pago mínimo, pero si saca cuentas de cuánto le ha pagado al banco sólo por temas de tasa de interés, su sonrisa cambiaría por completo.
14.    No es descuento si lo compra a crédito: los descuentos son solo descuentos si realmente hay un ahorro y una gran diferencia entre el precio inicial con el que estaba siendo ofrecido el producto o servicio y el final. Pero si cree que al comprarlo con crédito le saldrá barato, es hora de aprender qué son las tasas de interés. 

15.    Deje de tomar dinero de los ahorros: En serio, ¿qué estás haciendo? Si sigue así, simplemente verá cómo se convierte en su “caja menor”, pero nunca alcanzará ninguna meta financiera si se la pasa “autoprestándose” prometiéndose que algún día se pagará lo que se debe. Ahorrar implica pensar en que ese dinero dejó de existir, casi que para siempre.

16.    Deje de comprar cosas nuevas (y caras): aunque se vea bonito a la mitad de la sala o que simplemente quiera darse el lujo de decir que está estrenando, objetos como los muebles, algunos productos tecnológicos y libros. Se ahorrará grandes sumas de dinero.

17.    Haga un presupuesto: o al menos intente hacerlo, desde ya, antes de que sea demasiado tarde. Esto, porque se trata de una forma en la que no solamente logra organizar sus finanzas, sino también empieza a educar a su cerebro en temas de dinero para que sea inteligente, se autolimite y comprenda de dónde viene y para dónde va, financieramente hablando.

18.    La pensión no es algo que se piensa después de los 50, se logra hacia esa edad: aunque le suene a “viejitos” y sea un tema recurrente entre sus tíos, si realmente quiere verse feliz a esa edad, empiece a pensar desde ya en su pensión. No sólo basta con cotizar, a través de sus aportes a seguridad social. Considere dónde quiere estar y con qué comodidades porque, dependiendo de ese plan, puede que necesite hacer esfuerzos o planes extras.

19. Salir de compras debe de dejar de ser un plan: ya sea porque está aburrido o porque quiere hacer algo distinto con sus amigos o amigas. Esta es la forma más banal y derrochadora en la que su dinero se está espacando de sus manos.

20.    Ahorre, ahorre y ahorre: aunque lo ideal es que sea el 10% de sus ingresos netos, si no le alcanza, ahorre lo que sea, en mínimas cantidades y cuando pueda: desde las vueltas que le quedaron luego de comprar el pan y la leche, hasta la propina que no le quiso dar a ese mesero por no atenderlo amablemente. Este es el consejo más importante y que debe priorizar el resto de su vida si realmente quiere vivir sin preocupaciones financieras.

Administra Tu Retiro

Ya te jubilaste, ahora administra lo de tu pensión, para que el dinero no sea una de tus preocupaciones.

Preserva el ahorro. Una vez jubilados, no es conveniente mantener un perfil ahorrador especulativo, es preferible mantener un enfoque conservador al momento de decidir en qué invertir.

Planifica. No abordes grandes objetivos financieros como puede ser la adquisición de vivienda o la puesta en marcha de un negocio. Determina el objetivo y el plazo, analiza los recursos con los que cuentas y establece cómo abordar ese gasto.

Estima ingresos y gastos. Valora si el ritmo con el que gastas es razonable. De no ser así, convendría valorar si hay gastos superfluos que deberías reducir o eliminar.

Establece un presupuesto. Te permitirá ver cuánto dinero gastas y podrás ajustar tus hábitos de consumo para invertir tu dinero en cosas más significativas.

Seguro médico. Busca opciones e invierte en un seguro que cubra y responda mejor a tus necesidades.

¿Qué necesito para jubilarme?

GoCredit Pensionados

Nada mejor que una jubilación después de prestar una vida de servicios.  Sin embargo, es importante conocer los  requisitos  necesarios para tener derecho a una jubilación.
 
 De acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, CONSAR por sus iniciales, para pensionarse hay que tener 60 años en adelante o ser un trabajador cesante, es decir, que no pueda encontrar trabajo.

Bajo las condiciones de la CONSAR, se puede acceder  a diversas formas de  jubilación dependiendo de sus circunstancias laborales. De acuerdo con la institución, si fue inscrito al Instituto Mexicano del Seguro Social con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley del Seguro Social en julio de 1997, tiene derecho a pensionarse bajo dos modalidades: 

El régimen LSS 73 y el régimen LSS 97. 
 
Igualmente, si prefiere retirarse por la Ley del Seguro Social 1973, usted debe de cubrir otros requisitos.
Requisitos para tener Derecho a Pensión por Cesantía (Vejez)

Para La Ley de 1973, Artículo 138 de la Ley del Seguro Social
1. Tener 60 Años Cumplidos
2. Tener como Mínimo 500 Semanas de Cotización
3. Acta de Nacimiento
4. Identificación oficial
5. CURP
6. Comprobante de Domicilio
7. Comprobante de Afiliación-Inscripción AFIL-02
8. Estado de Cuenta del AFORE
9. No tener Problemas con el Nombre y Fecha de Nacimiento de Acuerdo al Registro del Acta de Nacimiento.
10. Anexar las Actas de Nacimiento y Matrimonio e Identificación del Cónyuge, en su caso de Presentarse Viva (o).
11. Las Actas no deben de ser Mayor a 1 Año de Vigencia
12. Tarjetón o Credencial

Recuerda que al gozar de tu jubilación, también podrás acceder a tu #gocredit para lo que necesites, ya que otorgamos préstamos de descuento por nómina  a los jubilados y pensionados del IMSS, sin necesidad de aval. 

6 tips para hacer de tu ahorro un éxito

En México, 30% de las personas que no ahorra afirma que es porque no tiene dinero o tiene muchos gastos. Así lo revela la última encuesta sobre ahorro para el retiro elaborado por la Asociación Mexicana de Afores.

Pero, no tener dinero para ahorrar no es una razón, es un pretexto. Si en 2013 quieres comenzar tu ahorro, los especialistas te ofrecen algunos consejos.

Busca un motivo poderoso. Tus propósitos financieros son la vía para alcanzar tus objetivos de vida, como pagarte la maestría, juntar para el enganche de tu casa o poner tu propio negocio.

Identifica cuánto necesitas ahorrar para tus metas específicas. Adolfo Arditti, director de Mercadotecnia y Comunicación Corporativa de Sura, sugiere ahorrar entre 10 y 15% de tu ingreso mensual, pero esto dependerá de tu meta y del tiempo en el que quieres alcanzarla.

Haz un presupuesto. Realiza una lista de todos tus ingresos fijos. No consideres bonos ni otros ingresos extraordinarios, enlista todos tus gastos fijos y variables, resta todos tus gastos a tus ingresos. Si tienes un excedente, calcula si es suficiente para alcanzar tus objetivos en el plazo que deseas, si no lo es, recorta gastos en rubros no indispensables, como televisión por cable o salidas a comer.

Haz del ahorro tu primer rubro de gasto. Ya que identificaste el monto que ahorrarás, sepáralo tan pronto te lleguen tus ingresos, así no tendrás la tentación de gastártelo antes de tiempo.

Cuéntales tus objetivos a otras personas. Compartir tus metas con gente de tu confianza generará una motivación adicional cuando te pregunten cómo has avanzado, dice Raúl Martínez Solares, especialista en economía conductual.

Mientras más joven, mejor. Comenzar a ahorrar e invertir desde una edad temprana tiene muchas ventajas, entre ellas, el llamado interés compuesto. Esto se refiere a los rendimientos que generan los rendimientos cuando reinviertes tu dinero. Funciona como una bola de nieve que, con el tiempo, hará más grande tu ahorro, ejemplifica Arditti.

¿Endeudado con muchos bancos? Aquí está la solución

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Si es de quienes por cosas de la vida (o porque le ofrecieron beneficios) tiene relaciones con más de un banco cuando se trata de deudas, puede que esté cometiendo un gran error y no se haya dado cuenta. ¿Cómo saberlo?

¿Endeudado con muchos bancos? Aquí está la solución ¿Endeudado con muchos bancos? Aquí está la solución

Hoy en día las entidades financieras usan distintos incentivos para hacer que usted lleve su dinero con ellos: desde beneficios de tasa de interés, hasta productos adicionales una vez le aprueben el crédito. Pero todo esto tiene sus riesgos porque puede llegar a sobreendeudarse o no tener las cifras claras de cuánto es lo que debe realmente y a quién.

Y es que a veces por la preocupación de conseguir dinero para lo que se necesita: sea pagar el semestre de la universidad, comprar la lavadora que se dañó o simplemente para el viaje de diciembre, se puede recurrir a distintas entidades que vean en usted una “buena paga” y le otorguen el dinero rápida y fácilmente.

Pero haga cuentas: ¿con cuántos bancos tiene relación y de qué tipo? ¿La mayoría son por tarjeta de crédito o deudas? ¿Sabe, exactamente, cuál es la tasa de interés que todas ellas les dan? ¿Cuánto le falta por pagar en cada una de ellas y sabe si le están cobrando, por ejemplo, algo adicional por tarifas administrativas o transacciones?

Si se sintió bombardeado por las preguntas anteriores, entonces, claramente puede que su panorama financiero no esté tan claro como creía. Y si pudo responder a la mayoría, lo felicitamos, pero igual, permítanos decirle que está cometiendo un error al tener tantas deudas “regadas por ahí”.

FP le recomienda leer "Las 8 características de las personas sin deudas, ¿cómo lo hacen?".

La estrategia

Hay algo que quizás ha escuchado mencionar entre los bancos o que quizá lo han llamado para ofrecérselo, diciendo que tiene un cupo preaprobado, o similar. Se trata de la compra de cartera o consolidación de deudas, que “es simplemente reunir todas las deudas en una sola, donde se tiene un solo deudor, con una sola tasa y cuota. La idea es que la persona negocie con ese único deudor, que puede ser incluso uno con el que ya tiene pasivos, logrando algún beneficio como una menor tasa o una ampliación del plazo”, explicó Luis Fernando Martínez, Decano de Ciencias Económicas y Administrativas de Uniempresarial.

Esto, en una sola oración, es poner todas sus deudas en un solo lugar, no más, no menos. Ahora, lo que pasa es que usted también tiene que ser inteligente para saberlo hacer, porque eso no implica solamente llegar a un banco y decir “quiero que me compren mis deudas”, ya que tiene que analizar otros factores adicionales para que le salga más barato y se adecúe a sus necesidades.

Lea también "Las 5 tácticas no recomendadas para pagar sus deudas".

A tener en cuenta…

Lo ideal es que usted pueda reunir todas sus deudas pero con dos características principales: una tasa mucho más baja que la que tenía en otras entidades y, con un plazo que se adecúe a su presupuesto, es decir, que le resulte sencillo pagar mes a mes, en vez de tener que apretarse más el cinturón.

De acuerdo con Alfonso Arango, director financiero de Uniempresarial, las ventajas son, en su mayoría, para el usuario, ya que puede “negociar una tasa más baja con relación a las pactadas inicialmente en cada deuda, adicionalmente el tiempo es la segunda variable que genera un beneficio, en la medida en que podría aumentar el número de pagos o disminuirlo dependiendo la capacidad de pago que tenga en ese momento la persona y otro factor a tener en cuenta es los otros costos asociados a las deudas, como cuotas de manejo, costos por traspaso en el caso de inmuebles, los cuales podrían ser en algunos casos una ventaja o desventaja”.

Al respecto, el profesor de la Universidad de Los Andes, Santiago Rodríguez señala uno de los principales riesgos: “La desventaja es que se consoliden las deudas y se vuelvan a abrir otras deudas, llevando a un posible sobreendeudamiento”.

¿Cuándo es útil?

•    Cuando mes a mes recibe más de dos facturas de entidades financieras

•    Cuando no es consciente de cuánto debe 

•    Cuando no sabe las tasas de interés que tiene

•    Cuando necesita un “respiro”

•    Cuando quiere organizar sus finanzas

Quizás le interese también "Las tasas de interés, ¿cómo saber cuáles son las más convenientes?".

¿Cómo solicitarlo?

Por lo general, y tal como explica el experto de Los Andes, “la entidad mira el comportamiento de pago de la persona y se lo ofrece a los buenos clientes. Si la entidad no busca a la persona, la persona puede “golpear” algunas puertas de bancos para evaluar la posible compra de cartera”.

Entonces usted puede estar recibiendo llamadas telefónicas en la que le ofrezcan la opción así como también puede ir directamente a una entidad para “cotizar” en cuánto podrían dejarle las condiciones y si estaría apto para hacer el trámite.

De acuerdo con Sebastián Mora, director de Colectivos, Consumo y Vivienda de Bancolombia, “Cuando una persona desea consolidar su endeudamiento por medio de la oferta que le realiza alguna entidad financiera, debería analizar las siguientes preguntas:

•    ¿En cuántas entidades está concentrado su endeudamiento?

•    ¿Qué tipo de obligaciones tiene? es decir créditos de consumo o libre inversión, tarjetas de crédito, cupos rotativos, créditos hipotecarios, entre otros.

•    ¿Cuáles de las obligaciones que tiene vigentes desea consolidar a través de un solo crédito y con una sola entidad financiera?

•    ¿Cuál es el saldo de las obligaciones que desea consolidar?

•    ¿Cuántas cuotas y cuál es el valor que está pagando en el momento?

Esto significa que tiene que tener muy claro lo que tiene y lo que debe, para que facilite el trámite y proceda luego, al análisis a ver si usted puede ser beneficiario de este tipo de productos.

“El principal aspecto que tiene en cuenta es la capacidad de pago de la persona. Generalmente la entidad que hará el financiamiento, hace un estudio de crédito, con el fin de establecer el monto máximo que podrá pagar la persona y no alterar su nivel de vida con un pago demasiado alto y, adicionalmente, le ofrece un menor pago de intereses”, explica Luis Fernando Martínez.

Recomendaciones

El experto Alfonso Arango sugiere tener una precaución a la hora de que le ofrezcan el producto: “no tome la decisión en la primera llamada en que es contactado, busque negociar con la entidad que actualmente tiene la deuda, informando que tiene una mejor opción de financiación y desea que como mínimo se le otorguen las mismas condiciones, ello le evitaría tramites y la entidad financiera entendería su intención de mejorar sus condiciones del crédito sin tener que dejarlos a menos que sea necesario”. 

Y añade que es importante sumar en el costo de la deuda las cuotas de manejo y costos de traspaso que hacen la diferencia, entre consolidar o no la cartera.

Otra recomendación del funcionario de Bancolombia es que “si la relación que se ha construido con la entidad ha sido lo suficientemente satisfecha probablemente es mejor continuar con ella que empezar de nuevo”.

Lea también "¿Con muchas deudas? Aprenda a saber qué pagar primero".

Tres factores que definirán su felicidad en el futuro (¿ya lo había pensado?)

La expectativa de vida en Colombia ha aumentado. ¿Se imagina viviendo más de 80 años? ¿Qué estará haciendo? Más aún porque una vez logre jubilarse, ¿a qué se dedicará? ¿El dinero le alcanzará para todo lo que piensa?

Tres factores que definirán su felicidad en el futuro (¿ya lo había pensado?)

El mundo está envejeciendo. Las cifras muestran que cada vez son más las personas que deciden no tener hijos y esto está afectando gravemente la economía. Actualmente Colombia tiene 5,2 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa el 10,8% de la población, pero de acuerdo con el estudio se espera que para el año 2050 sean 14,1 millones, que corresponderían al 23%. ¿Qué edad tendrá usted para ese entonces? ¿Hará parte de la cifra?

Resulta que mientras la tasa de fecundidad disminuyó, la expectativa de vida creció al pasar de 50.6 años en 1955; a 74 en 2015. Entonces, con el paso de los años será cada vez mayor la proporción de la población de personas de 60 años o más, frente a la población total del país y la proyección es que eso va a acelerarse mucho más los próximos años.

Estos son los resultados obtenidos por una investigación denominada “Misión Colombia Envejece” desarrollada por Fedesarrollo y la Fundación Saldarriaga Concha, que también señala que mientras la población total del país tiende a duplicarse para el período entre 1985 y 2050, la que está entre 60 y 70 años se multiplicará por seis y los de 80 años o más lo harán por 17 veces, es decir, habrá una gran proporción de “viejitos” a futuro; más porque se espera que los nacimientos disminuyan y, con esto, a partir del año 2040, la población mayor de 60 años rebasará a las personas menores de 15 años.

FP le recomienda leer “Tres errores de los jóvenes que hacen hoy y que les pasará factura a futuro”.

El panorama

Con el anterior contexto, considere que si usted hace parte de la generación de los “millennials”, muy seguramente será “culpable” de esa población “vieja” que va a ser mayoría luego del 2050. Y no es que envejecer sea malo. Por el contrario, lo que traducen todas esas cifras es que el país ha mejorado en sus condiciones de calidad de vida y, especialmente, de salud. Pero la percepción de los colombianos es que ser viejo significa una pérdida de capacidades funcionales, como dependencia e improductividad.

La esperanza de vida para 2050 es que las mujeres pueden llegar a vivir hasta los 84 años, mientras los hombres se amplían a 77 años. Pero más allá de imaginar un país lleno de personas de tercera edad, el tema es las consecuencias económicas que esto puede llegar a implicar: imagínese los centros médicos, elsistema pensional (¿quién lo va a pagar, si no hay jóvenes?) y en sí, el funcionamiento de las empresas.

Con todo esto, la pregunta es ¿usted se siente preparado para vivir en esas condiciones? ¿Qué tanto ha pensado en su vejez? ¿Cuánto ha ahorrado pensando exclusivamente en esa edad dorada? En eso, existen tres factores que aquí le planteamos y que, de acuerdo con la investigación, serían fundamentales para que usted pueda imaginarse feliz, sonriendo en la silla mecedora, quizá en esa finca, al lado de su esposa, un perro, viendo el atardecer:

• Estudiar

Aunque las diferencias en las condiciones de vida son distintas para quienes hoy son de tercera edad en Colombia, el estudio es parte de un factor fundamental para determinar el nivel de vida que tendrá en su vejez. El estudio señalado destaca que actualmente el 61% de la población mayor no tiene ningún tipo de educación o no completó la primaria; lo cual es un obstáculo para tener trabajo y cotizar para pensión.

Esto también se contrasta con el hecho de que la probabilidad de las personas mayores que reciben su mensualidad pensional aumenta con el nivel educativo. Entonces, el 62% de quienes tienen títulos de educación superior, cuentan con una pensión; mientras el 33% de quienes tienen bachillerato cuentan con esta mesada y sólo el 12% de quienes tienen educación básica primaria también alcanzaron esta opción.

Esto quiere decir que ahora que usted está “joven y bello” debe apostar a tener un buen nivel educativo, lo que aumentará las posibilidades de que pueda tener un trabajo más estable y, con ello, hacer sus respectivos aportes a pensión.

• Cotizar a pensión

Así suene repetitivo y como consejo de tía regañona, la mejor inversión que usted puede realizar en este momento que tiene un buen trabajo –o que al menos tiene uno- es no ignorar sus cotizaciones a seguridad social. Esto es que piense en su salud y su pensión, principalmente, sin importar el sueldo que tenga. 

Al respecto, también tiene que tener las respectivas precauciones de escoger el lugar adecuado para hacer la cotización de su pensión ya que, cuando se es joven, es más conveniente tener un ahorro individual, es decir, que su dinero se vaya a una cuenta de una AFP (Administradora de Fondos de Pensiones) y no al Régimen de Prima Media, ya que con eso tendrá más posibilidades de que su dinero logre más rentabilidad y, una vez se acerque la edad de pensión, tomar una decisión más adecuada.

A esto también se le suma la opción de las pensiones voluntarias: entre más alternativas tenga para ahorrar para el futuro, mejores serán sus condiciones y no tendrá que estresarse para conseguir el dinero que le permitirá mantener una buena calidad de vida.

También le sugerimos leer “Una de las claves para ser feliz “de viejo””.

• Prevenir

Teniendo en cuenta que hay más probabilidades de sufrir algún tipo de enfermedad a futuro, una de las decisiones inteligentes que puede tomar, siendo joven, es invertir en su salud, en métodos de cuidado y prevención. Con esto, se evitará los altos costos a los que posiblemente tendría que incurrir una vez alcance la tercera edad y que, para una EPS o cualquier sistema de medicina prepagada, puede representar tarifas un poco más altas. Así, si usted sabe que en su familia hay enfermedades de alto costo que pueden ser hereditarias, busque la forma de tomar medidas preventivas.

Esto también implica desarrollar hábitos saludables que involucren dietas sanas y prácticas de ejercicio permanentes, así como una vida social activa, con el fin de reducir los niveles de estrés. 

La reflexión

Con todo esto la idea no es que se asuste, sino que empiece a tomar medidas preventivas para que, efectivamente, pueda vivir una vejez tranquila. Es el hecho de ser consciente que va a envejecer y que así vea que eso está “muy lejos de ocurrir”, va a ocurrir y es mejor estar preparado para ello. 

El estudio de “Misión Colombia Envejece” también señala que de las personas mayores de 40 años entrevistadas en zonas urbanas, más del 50% no hace nada para mantenerse económicamente en la vejez, aunque la cifra en zonas rurales es más escandalosa al ser del 70%.

Proyéctese: teniendo en cuenta que la edad actual de pensión es de 57 años para las mujeres y de 62 para hombres, esto significa que tendrá que vivir cerca de 30 o 40 años más, ¿qué se imagina haciendo? Piense que si bien después de los 40 años se disminuyen notablemente las opciones para conseguir trabajo, es probable que termine dependiendo únicamente de la mesada de la pensión, que dependerá de su ahorro durante su vida laboral. Entonces, considere también oportunidades de emprendimiento a las que pueda dedicarse y que, a su vez, le ayuden con su manutención.

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Esta sí es la forma adecuada de usar la tarjeta de crédito

Las tarjetas de crédito hoy en día son una parte muy importante del negocio de las entidades financieras y una de las formas preferidas por las personas para hacer sus compras o contar con el dinero cuando no cuentan con el efectivo correspondiente. 

El especialista, Alfonso Arango, director finaciero de Uniempresarial, explica que es un negocio que tiene dos perspectivas: una, la de los bancos, quienes obtienen un mayor rentabilidad, pero, por ello, también hay un mayor riesgo; mientras que por el lado de las personas, implica administrar muy bien esa disponibilidad de recursos, con una tasa a la cual se está dispuesto a pagar.

De acuerdo con el informe más reciente sobre tarjetas de la Superfinanciera, a julio de 2015, en Colombia hay más de 13 millones de tarjetas de crédito vigentes; poco más de 190 mil fueron canceladas y 1’611.901 estaban bloqueadas temporalmente. El banco que tenía la mayor cantidad de plásticos es Colpatria, con más de 2’200.000, seguido por Tuya y Bancolombia.

En sí, “el negocio de los bancos es darles un crédito a las personas con una muy baja garantía, con un alto riesgo, pero en contraprestación cobran la tasa más cara del mercado, que es la tasa de usura que generalmente está entre el 25% y 30%. Para un banco es muy beneficioso que las personas usen la tarjeta porque generan muy buenas utilidades con las compras”, comenta el experto Fabio Moscoso, director del grupo de investigaciones de “Entorno Económico” de la Universidad EAN.

Precisamente, una de las características más importantes de este tipo de crédito es la alta tasa de interés que maneja, porque los bancos le prestan y, a pesar de que le hacen un estudio para verificar si usted realmente puede pagar, sucede muchas veces que las personas “se hacen las locas” con sus deudas y nunca pagan. Esto significa que los bancos también deben contar con ese riesgo y “se protegen” o aseguran el negocio, ofreciendo altas tasas.

En un ejemplo, usted compra un celular por $1’000.000, la tasa de interés de su tarjeta es de 28% efectivo anual, esto, mensual, se traduce en un aproximado de 2,08%. Al final, si usted difiere esa compra en 12 cuotas, nunca va a pagar el dinero que le prestaron, al final, terminará pagando $1’140.300 aproximadamente.

Con esto, el tema no es tenerle miedo a las tarjetas. El experto de Uniempresarial señala que uno de los mitos de las tarjetas de crédito es que “buscan endeudarlo”, pero esto depende de quien la acepta y el uso que le da a la misma. 

Los consejos

En realidad, cada persona determina el propio uso de su tarjeta, pero si usted es de quienes quiere sacar ventaja, Arango recomienda:

• Tener una tarjeta sin cuota de manejo
• Usarla para los casos en los que realmente se necesite: sólo si es una compra necesaria y urgente y no se cuenta con el efectivo.
• No es para compras o inversiones a largo plazo.

En tanto, el experto de la EAN recuerda que “cada compra tiene una tasa de interésdiferente, que es con relación al día de la compra. Entonces es posible que tenga varias compras, en diferentes días, con diferentes tasas de interés y eso afecta su flujo de caja”.

Incluso, sobre las tarjetas marca propia, Moscoso explica que “son más caras que las de un banco, porque por lo general cobran cuota de manejo mensual más la tasa de usura del mercado y le venden a uno la idea de unos famosos descuentos a través de puntos, pero eso suelen ser bajos y no favorecen mucho”.

Las 4 formas para que su carro le ayude a ganar dinero

Cuando usted se decide finalmente por tener su propio carro, hay varias consideraciones previas que tiene que hacer: el presupuesto inicial, el pago de los seguros correspondientes, considerar las tarifas que de ahora en adelante se pagarán en impuestos y, finalmente, el mantenimiento y sostenimiento que exigirá durante los próximos años, sumado a la devaluación que el carro sufre año tras año, por el simple hecho de sacarlo de un concesionario.

Entre los consejos que los expertos dan para ser inteligente a la hora de comprar un carro, están: no comprar nuevo, procurar que no tenga una antigüedad mayor de 5 años, que tenga la garantía de un buen uso anterior y, por supuesto, no tomar créditos para lograrlo o por lo menos, créditos por no más de tres años.

Pero a veces la pasión y el afán por “querer estrenar” prima mucho más que el peso del bolsillo y termina comprando un auto nuevo. Igual, sea como se dé la situación, adquirir un vehículo representa tener un presupuesto adicional mensualmente para poder sostenerlo y, en la mayoría de casos, resulta bastante costoso si no se le da un buen uso.

Y más allá de los trucos para ahorrar y de cuidados preventivos que tenga, existen otras maneras en las que usted puede aprovechar su vehículo para obtener un dinero extra que, al menos, le ayude a ser “autosostenible”.

1. Una de las formas más comunes es que si usted es de quienes tiene su carro para usarlo solamente los fines de semana o en ciertos momentos para su trabajo y el resto de los días lo “deja quieto”, está perdiendo dinero.

Actualmente existen varias opciones (y sí, en Colombia) en las que puede poner su carro en alquiler para que otras personas que sí lo necesitan, lo usen.

Las ganancias pueden variar dependiendo del modelo y de las condiciones y características de cada vehículo pero, por ejemplo, uno pequeño de cuatro personas y básico, puede cobrar cerca de $80 mil el día. ¿Dónde hacerlo? Existen páginas de clasificados, comunes y corrientes, hasta webs especializadas en las que puede publicar su vehículo y las condiciones en las que puede prestarlo.

2. Otra opción está relacionada con la publicidad. Algunas empresas buscan distintos espacios para poder pautar y llevar sus marcas a cualquier lugar. Entonces, puede convertirse en una oportunidad interesante para hacer un dinero extra que, al menos le ayude con el gasto de la gasolina. Claro, esto puede ser un poco más sencillo para los taxistas, que son algunos ejemplos de este caso.

Los costos varían dependiendo de la empresa y la cantidad de tiempo en la que permanezca dicha publicidad, eso sí, realmente son tarifas bajas pero que pueden resultarle útiles.

3. La tercera puede ser compartir su vehículo. Actualmente existe una gran variedad de aplicaciones que le permite ponerse en contacto con otras personas para hacer viajes o recorridos dentro y fuera de la ciudad. El negocio está en que usted dice hacia dónde se va a dirigir y las personas que les puede servir ese recorrido se “apuntan” para irse con usted. A cambio, usted puede cobrar algunas tarifas. En Colombia, los ejemplos son UberX, Fuímonos y Tripda.

4. Hacer transportes o acarreos es una última opción que puede ser bastante aprovechada por los propietarios de vehículos grandes. Nuevamente, esto lo puede lograr con la publicación de un clasificado en el que establezca los horarios, las condiciones y el tiempo que podría tardar. Incluso, esta es una opción muy rentable y solicitada por pequeñas y medianas empresas a las que muchas veces se les presenta situaciones inmediatas en las que necesitan contar con un vehículo de forma instantánea, prácticamente.

Tácticas de compra ‘tontas’ en las que siempre caeremos

CONSUMO INTELIGENTE

Tácticas de compra ‘tontas’ en las que siempre caeremos

¿Se ha preguntado por qué, a pesar de que no tenga plata, hay productos que siempre termina comprando “sin querer queriendo”? Bien, existen estrategias de marketing que usted aún hoy, no es consciente que existen y que lo están impulsando a comprar.

 Tácticas de compra ‘tontas’ en las que siempre caeremos

 

A veces todo se trata de juegos mentales, con palabras o números con los que el cerebro aún no está acostumbrado a “lidiar” e identificar tan fácil para señalar que es una estrategia que usan las marcas y empresas para que usted termine gastando más dinero. Y es que hoy en día, gastar dinero es más fácil de lo que se cree, gracias a las posibilidades del crédito y las tarjetas de afiliación por las que gana puntos.

FP le recomienda leer “Ocho trucos de los restaurantes para que usted gaste más”.

Y aunque la estrategia de llevar una lista de compras puede ayudarlo a limitar lo que en realidad necesita comprar, hay formas en las que siempre terminamos creyendo que necesitamos un producto que en realidad no necesitamos. La ventaja es que una vez usted identifica cuáles son esas tácticas, puede empezar a ser consciente y evitarlas, con lo que podrá ahorrar, a la vez, grandes sumas de dinero. 

• Cifras en rojo

Y con signos en porcentaje bastante grandes y llamativos, para anunciar un descuento. Incluso, si le suma cuánto costaba antes y en cuánto está ahora, habrá más probabilidad de que un desprevenido comprador caiga: “Sólo por hoy a $50.000… Antes, $89.900” (¿lo recuerda?). Es una de las típicas, más útiles y en las que siempre se va a caer. Incluso, la táctica tiene un nombre denominado “anclaje”, que habla sobre una primera oferta basada en una negociación, estableciendo un precio específico.

• Precio trampa

Hay un ejemplo perfecto que expone esta estrategia y que lo explicaAdweek: imagínese que está en el cine y va a comprar unas palomitas: las pequeñas tienen un precio de $4.000 mientras las grandes, cuestan $9.000. Entonces, usted probablemente compraría las pequeñas. Pero si le dicen que las de tamaño mediano cuestan $8.000; su respuesta sería “bueno, por mil pesos, compro las grandes”.

A esta técnica se le llama “decoy pricing” o “precio señuelo”, que hará que las personas siempre escojan la alternativa más costosa al no haber una gran diferencia entre otra alternativa. Otra de las formas fáciles de identificar esto es cuando la cajera le dice “¿desearía aumentar el tamaño por sólo $500 más?

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• Falso sentido de urgencia

Si le hablan de que hay un número de unidades limitadas o que es solamente por temporada (al estilo de “a ese precio sólo porque el dólar está caro”), ya tiene los primeros indicios de que lo que le están ofreciendo es algo que debe comprar. Y es que muchas veces las personas por evitar la pereza de hacer las respectivas comparaciones o ir a otros almacenes, pueden caer fácilmente en la tentación y decir “sí, lo necesito y aprovecho antes de que se acabe”.

Adweek destaca que esta estrategia se está volviendo bastante común en aerolíneas, viajes y minoristas. No obstante, puede que sí se trate de una buena oferta, así que la única arma que usted tendrá es la comparación.

• Precios impares

Aplica para todas partes, todos los productos y todos los negocios. ¿Cómo funciona? Sencillo, todo precio que termine en un número impar, justo de un número par antecedido, jugará con el cerebro mostrando un mayor atractivo y estimulando a la compra. En un ejemplo, usted siempre hará una compra de un producto cuyo precio sea de $2.900 y no de $3.000; porque siempre relacionará que es más barato el $2.000. Además, porque un número entero no se ve tan atractivo cuando el cerebro hace cuentas rápidas. 

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• Compre uno y lleve otro

Una de las más típicas, pero de las que siempre habrá altas probabilidades de seguir cayendo. La palabra “gratis” siempre alerta el sentido del cálculo y hace que las personas compren “de una vez” varios productos en vez de uno. Adweek sugiere que esta estrategia es bastante común en tiendas de ropa y zapatos, porque hace pensar que se está ahorrando casi la mitad del producto en su totalidad, aun cuando éstas promociones tengan sus “condiciones y restricciones” como, por ejemplo, que el segundo objeto debe ser de mayor valor. La estrategia siempre asegura que los clientes comprarán el doble de lo que tenían pensado comprar.

• Ventas y eventos

Siempre que hay grandes anuncios, promociones y comerciales, se asegura que los precios que se van a tener son “los mejores”. Pero esto no siempre sucede así. Lo que por lo general se busca es atraer a nuevos clientes. Si a eso le suma que tiene música, concursos y demás elementos atractivos, habrá una mayor probabilidad de hacer alguna compra.

De acuerdo con CheatSheet, en estos casos siempre suele haber algo nuevo, con un buen precio, que atraiga la atención de los clientes. 

• Compras ligadas

Money Talks News destaca esta estrategia en la que los establecimientos convencen a la gente de llevar varios productos en una misma compra, a modo de promoción, como si se tratase de un “paquete especial”. El tema es que son pocas las personas que se toman el trabajo en estudiar los precios por separado y ver si realmente hay un ahorro en lo que se pretende comprar.

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